El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que cerró “fantásticos” acuerdos comerciales con el presidente chino Xi Jinping durante la visita de estado celebrada en Pekín los días 14 y 15 de mayo de 2026.
En el encuentro en los jardines de Zhongnanhai, Trump dijo en una entrevista desde China que ambas naciones alcanzaron tratos comerciales significativos que serían «buenos para los dos países». Al mismo tiempo, Xi expresó su oposición a la independencia de Taiwán y advirtió sobre el riesgo de un conflicto si ese asunto se maneja de forma inadecuada.
Los detalles concretos de los acuerdos no fueron difundidos oficialmente: hubo menciones públicas a posibles compras chinas de energía y de productos agrícolas estadounidenses, y Trump habló de un acuerdo no confirmado para la compra de alrededor de 200 aviones comerciales.
La cumbre también incluyó declaraciones sobre la crisis en Irán: según lo señalado por el mandatario, Pekín se mostró dispuesto a colaborar en mantener abiertas rutas marítimas estratégicas, sin que se hayan precisado compromisos formales.
Analistas señalan que la visita mostró una puesta en escena diplomática destinada a estabilizar la relación bilateral, pero que por ahora las promesas quedan sujetas a negociaciones técnicas posteriores y a verificaciones por parte de las agencias correspondientes.
El regreso de Trump a Estados Unidos se produjo tras dos días de reuniones de alto nivel en las que participaron miembros de su gabinete y delegaciones económicas de ambos países.

