El pleno del Senado de la República aprobó el 11 de febrero de 2026 una reforma para reducir progresivamente la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas. La reforma establece un calendario escalonado que llevará la semana laboral a 46 horas en 2027, 44 horas en 2028, 42 en 2029 y 40 horas en 2030.
La disposición transitoria señala que la reducción se alcanzará de manera gradual y precisando que las adecuaciones a la Ley Federal del Trabajo deberán hacerse dentro de los plazos que determine el Congreso. Además, la reforma redefine los límites de trabajo extraordinario y las compensaciones por horas extras.
Autoridades de la Secretaría del Trabajo celebraron la aprobación como un avance para equilibrar trabajo y salud laboral, mientras que legisladores de la oposición criticaron la gradualidad y advirtieron que la reforma no garantiza expresamente la implementación de dos días de descanso semanales para todas las trabajadoras y trabajadores.
Los cambios, que beneficiarán a millones de personas trabajadoras al completarse, deberán pasar por la siguiente etapa legislativa y la eventual publicación en el Diario Oficial de la Federación para entrar en vigor de forma plena conforme a los plazos ya establecidos.

