La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó el 21 de mayo de 2026 que Interpol emitió fichas rojas –alertas internacionales de búsqueda– derivadas de órdenes de captura de autoridades de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza y otros funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa.
Sheinbaum dijo que Rocha Moya permanece en su residencia en Sinaloa y que cuenta con resguardo de la Guardia Nacional; además señaló que la Fiscalía General de la República (FGR) ha abierto una investigación relacionada con las señalaciones internacionales.
La mandataria afirmó que “no hay nada legal que nos obligue a que tengamos una vigilancia particular” sobre las personas requeridas por la Corte del Distrito Sur de Nueva York, y explicó que las fichas rojas permiten la detención provisional si los implicados salen del país.
En los días previos, autoridades financieras y bancarias tomaron medidas preventivas relacionadas con la investigación, mientras que algunos actores estatales han dado versiones distintas sobre qué corporación se encarga de la vigilancia de los señalados.
El anuncio ocurre en medio de una investigación y señalamientos publicados por autoridades estadounidenses que derivaron en órdenes de aprehensión y en una atención mediática nacional e internacional sobre los presuntos vínculos entre funcionarios sinaloenses y grupos delictivos.

