La presidenta Claudia Sheinbaum pidió a integrantes de su gabinete legal y ampliado que definan si buscarán un cargo de elección popular en 2027 y, en caso afirmativo, se separen de sus puestos públicos para centrarse en la contienda y evitar la mezcla de funciones administrativas y actividades políticas.
La instrucción fue planteada en reuniones que tuvieron lugar a inicios de mayo de 2026 en Palacio Nacional, donde la mandataria urgió a fortalecer el trabajo de gobierno en territorio y evitar promocionarse desde cargos públicos.
En los últimos meses ya se han registrado salidas vinculadas a aspiraciones electorales: Citlalli Hernández presentó su renuncia el 16 de abril de 2026 para integrarse a tareas partidistas, y a finales de abril Ariadna Montiel dejó la Secretaría de Bienestar para asumir la dirigencia nacional de su partido.
El llamado de la Presidencia se enmarca en la antesala de las elecciones intermedias de 2027, cuando se renovarán la Cámara de Diputados y numerosos cargos locales; analistas políticos señalan que la anticipación de candidaturas y movimientos en el gabinete son parte de la estrategia para preparar coordinaciones territoriales y candidaturas.
El gobierno ha señalado la necesidad de separar responsabilidades públicas de aspiraciones electorales para garantizar que las tareas de administración no se vean afectadas por proyectos políticos personales.

