La aerolínea de bajo costo Spirit Airlines anunció el 2 de mayo de 2026 que inició un cese ordenado de sus operaciones, con efecto inmediato. La compañía canceló todos sus vuelos y pidió a sus pasajeros que no se presenten en los aeropuertos porque el servicio de atención al cliente ya no está disponible.
Spirit, que operó durante 34 años, atribuyó la decisión a la grave presión financiera que enfrentaba, agravada por el fuerte aumento en los precios del combustible y el fracaso de un posible acuerdo de rescate. La suspensión afecta rutas nacionales e internacionales y deja a miles de viajeros con reservas sin confirmación.
La compañía empleaba a cerca de 17,000 personas, y sindicatos y autoridades expresaron su preocupación por el impacto laboral y en la competencia aérea. En varios países las autoridades ya activaron planes de contingencia para atender a los pasajeros afectados y vigilar el cumplimiento de reembolsos y compensaciones.
Varias aerolíneas anunciaron tarifas preferenciales y opciones para ayudar a los pasajeros de Spirit a reprogramar o reembolsar sus viajes. Las autoridades y operadores recomiendan a los usuarios revisar las webs oficiales de las aerolíneas y evitar acudir a los aeropuertos hasta recibir instrucciones concretas.
Este cierre marca el fin de una de las principales aerolíneas de ultra bajo costo en Estados Unidos y podría tener efectos en la oferta de vuelos y precios mientras el mercado se ajusta a la ausencia de Spirit.

