El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, notificó el 1 de mayo de 2026 a los líderes del Congreso que las hostilidades entre fuerzas estadunidenses e Irán “han terminado”. En la carta, Trump dijo que ordenó un cese al fuego de dos semanas el 7 de abril de 2026 y que, desde entonces, no ha habido intercambio de fuego entre las partes.
La notificación llega justo cuando se cumplía el plazo de 60 días previsto por la Ley de Poderes de Guerra de 1973, que obliga al presidente a solicitar autorización del Congreso para mantener operaciones militares no autorizadas. La Casa Blanca sostiene que el cese de hostilidades pausa ese conteo.
Analistas y legisladores han reaccionado con reservas: miembros del Congreso han señalado que la declaración no exime, necesariamente, la necesidad de supervisión legislativa mientras persistan fuerzas estadunidenses en la región.
El anuncio se produce en medio de negociaciones diplomáticas sobre la apertura del Estrecho de Ormuz y propuestas de paz enviadas a través de intermediarios. Aunque el cese de fuego ha reducido los combates directos, persisten tensiones en la región y riesgos para el comercio marítimo y los precios internacionales de la energía.
La Casa Blanca indicó que seguirá informando al Congreso sobre cualquier cambio y que las fuerzas permanecen en condiciones de defender a personal y activos estadounidenses.

