Omar Mejía, subgobernador del Banco de México, dijo en su ponencia en el 15 Foro de Emisoras organizado por la Bolsa Mexicana de Valores que la política monetaria no debe cambiar de manera mecánica por choques externos o eventos geopolíticos.
Mejía señaló que la cifra de inflación anual en la primera quincena de mayo fue de 4.11% y la calificó como “incómoda”, por lo que es necesario estudiar los factores que la están presionando antes de tomar decisiones de política.
Explicó que las mercancías han mostrado relativa estabilidad en términos generales, pero productos perecederos como el jitomate, el tomate y otras frutas y verduras explicaron parte del repunte inflacionario en los primeros meses del año.
El subgobernador agregó que, al normalizarse las condiciones de producción en cosechas futuras, es probable que la contribución de esos factores a la inflación disminuya, por lo que el Banco de México debe contemplar esa dinámica al calibrar su postura.
El debate sobre cómo responder a presiones temporales en precios se produce en un contexto en que la tasa de interés referencial se encuentra en 6.5% tras los recortes recientes y el objetivo institucional sigue siendo conducir la inflación hacia la meta.

