Las acciones tecnológicas registraron fuertes pérdidas durante la sesión del lunes 14 de septiembre en Estados Unidos, después de que directivos de Anthropic, OpenAI y xAI respaldaran un desarrollo más cauteloso de la inteligencia artificial y plantearan la necesidad de reforzar sus medidas de seguridad.
La venta de títulos de fabricantes de semiconductores provocó una pérdida superior a 300 mil millones de dólares en capitalización de mercado del S&P 500. El índice de semiconductores de Filadelfia cayó 5.9 por ciento, mientras que el Nasdaq retrocedió 0.56 por ciento y el S&P 500 bajó 0.48 por ciento.
Nvidia y Broadcom encabezan las pérdidas
Nvidia encabezó las bajas entre las principales empresas vinculadas con la inteligencia artificial, con un retroceso de 3.37 por ciento. Broadcom cayó 4.77 por ciento y TSMC perdió 3.52 por ciento, en una jornada marcada por la preocupación de que nuevas reglas de seguridad moderen la inversión en infraestructura y la demanda de chips.
También registraron descensos Oracle, con 3.65 por ciento; Amazon, con 1.26 por ciento, y Tesla, con 1.77 por ciento. La presión se concentró especialmente en las compañías relacionadas con centros de datos, procesadores y otros componentes utilizados para ampliar la capacidad de los sistemas de IA.
El mercado reacciona al debate sobre seguridad
El movimiento bursátil ocurrió después de que Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, llamara a reducir el ritmo de desarrollo de los modelos más avanzados. Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk, de xAI, respaldaron la discusión sobre mayores controles y evaluaciones de seguridad.
Para los inversionistas, el debate plantea dudas sobre el ritmo futuro de construcción de centros de datos, la compra de semiconductores y las valuaciones alcanzadas por las empresas que participan en la cadena de inteligencia artificial. El temor no implica necesariamente una suspensión de los proyectos, pero sí una posible revisión de sus expectativas de crecimiento.
La jornada abrió así una nueva línea de seguimiento entre las decisiones de seguridad tecnológica y el comportamiento de los mercados. El desempeño de las empresas de chips continuará sujeto a las señales que emitan los desarrolladores de IA, los reguladores y los inversionistas sobre el futuro de la infraestructura del sector.
