El 20 de abril de 2026 un hombre abrió fuego desde la cima de la Pirámide de la Luna, en la zona arqueológica de Teotihuacán, lo que provocó la muerte de una turista canadiense y dejó a varias personas heridas.
Autoridades locales y federales atendieron el lugar; la Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó que el agresor murió en el sitio. Tras las diligencias, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) comunicó que no se encontraron daños estructurales en la Pirámide de la Luna.
El INAH anunció la reapertura de la zona arqueológica el 22 de abril de 2026 con un protocolo de seguridad reforzado y presencia policial de los tres órdenes de gobierno. El acceso a la Pirámide de la Luna permanecerá cerrado hasta nuevo aviso mientras se instalan medidas como arcos con detectores de metales y se revisan procedimientos de resguardo.
El hecho ha generado revisiones sobre los controles de seguridad en sitios turísticos de alto flujo, especialmente ante la cercanía de eventos internacionales que incrementarán la llegada de visitantes al país.

