Travis Scott fue abucheado por el público en Estambul la madrugada del 1 de junio de 2026 tras una aparición que, según asistentes y videos difundidos en redes sociales, duró alrededor de 18 a 20 minutos. El concierto se realizó en el recinto Tersane Istanbul y había sido promocionado como un evento especial con aforo limitado.
Asistentes denunciaron que el artista llegó con retraso —algunas crónicas mencionan más de una hora— y ofreció un set muy breve que no cumplió las expectativas de quienes pagaron desde cientos hasta más de mil dólares por entradas VIP. Varios usuarios exigieron la devolución del dinero en las cuentas del promotor.
El organizador defendió el formato del espectáculo, diciendo que la velada estaba concebida como una experiencia tipo “hosted” o DJ set y no necesariamente como un concierto tradicional. Por su parte, el propio artista publicó en redes que había asistido para “celebrar el gran día de un amigo” y que espera volver a ofrecer una presentación “de verdad”.
La reacción del público encendió debate en redes sobre la diferencia entre shows promocionados como DJ set frente a conciertos convencionales, y sobre el precio de las entradas en relación con la duración y el formato del espectáculo. En algunos casos se han anunciado quejas formales ante autoridades y reclamos legales por posibles prácticas comerciales indebidas.
El episodio recuerda tensiones previas entre artistas y públicos cuando la expectativa comercial y la experiencia efectiva del evento no coinciden; en este caso, la polémica se amplificó por el costo de los boletos y la amplia difusión de videos del momento.

