Rebeca Grynspan, Carolyn Rodrigues-Birkett y Rafael Grossi recibieron dos vetos de miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU durante el sexto sondeo no vinculante para elegir al próximo secretario general del organismo, realizado el viernes 16 de octubre de 2026.
La votación fue la primera del proceso en la que Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido utilizaron papeletas de un color distinto al de los otros diez integrantes del Consejo, lo que permitió identificar los votos negativos emitidos por las potencias con derecho de veto.
Grynspan, secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, obtuvo nueve votos favorables, uno sin opinión y cinco en contra; dos de estos últimos provinieron de miembros permanentes. Estados Unidos y Reino Unido habrían votado en contra de la candidata costarricense.
Rodrigues-Birkett, embajadora de Guyana ante la ONU, y Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, consiguieron ocho apoyos, un voto sin opinión y seis en contra, incluidos dos vetos en cada caso.
El resultado muestra que ninguno de los principales aspirantes cuenta hasta ahora con el respaldo suficiente de las cinco potencias permanentes. Para que el Consejo de Seguridad recomiende a un candidato ante la Asamblea General, no puede existir un veto de alguno de esos países.
El sondeo se realizó a puerta cerrada y no es vinculante, por lo que los votos pueden cambiar en futuras rondas. Además, el resultado mantiene abierta la posibilidad de que los Estados miembros presenten nuevos nombres para suceder al portugués António Guterres.
