El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el 15 de mayo de 2026 a bordo del Air Force One, tras concluir una visita de Estado a China, que podría aceptar que Irán suspenda su programa de enriquecimiento de uranio durante 20 años si el país persigue una “garantía real” que haga creíble esa suspensión.
Trump afirmó que “20 years is enough” y subrayó que el compromiso debe ser tangible y verificable, al tiempo que advirtió que descartaría cualquier propuesta que no cumpla con esa condición.
La declaración supone un cambio respecto a exigencias anteriores del gobierno estadounidense que pedían la paralización permanente del programa nuclear iraní; sin embargo, el mandatario condicionó la aceptación a la existencia de garantías y mecanismos que aseguren el cumplimiento durante las dos décadas propuestas.
Desde Teherán, el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, reiteró que la República Islámica no busca desarrollar armas nucleares y expresó desconfianza hacia la contraparte, por lo que dijo que las conversaciones requieren señales de seriedad para avanzar.
El anuncio se produce en un momento de acercamientos diplomáticos modestos y negociación de términos más amplios para poner fin al conflicto regional; por ahora, no existe un acuerdo final y las partes continúan las conversaciones.

