Uno de los ocho candidatos a secretario general de la Organización de las Naciones Unidas no recibió ningún voto a favor en el segundo sondeo informal realizado por los 15 miembros del Consejo de Seguridad el viernes 21 de agosto de 2026, en Nueva York.
La consulta, conocida como “straw poll”, se llevó a cabo a puerta cerrada y de manera confidencial para medir el respaldo de los integrantes del Consejo a quienes buscan suceder a António Guterres, cuyo segundo mandato concluirá el 31 de diciembre de 2026.
De acuerdo con los resultados filtrados tras la votación, el aspirante con mayor respaldo obtuvo ocho votos favorables, dos menos que en el primer sondeo, celebrado a finales de julio. Ninguno de los candidatos alcanzó todavía el nivel de apoyo necesario para anticipar un consenso dentro del órgano.
Una competencia con ocho aspirantes
La contienda reúne a cinco mujeres y tres hombres, con una mayoría de candidaturas procedentes de América Latina y el Caribe. Entre los aspirantes se encuentran Rebeca Grynspan, Carolyn Rodrigues-Birkett, Rafael Grossi, Michelle Bachelet, María Fernanda Espinosa, Macky Sall, Olara Otunnu e Ivonne Baki.
En la primera consulta, Grynspan, secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, obtuvo 10 votos a favor, uno en contra y cuatro sin opinión. Rodrigues-Birkett recibió nueve apoyos, mientras que Grossi consiguió siete.
Otunnu, diplomático ugandés cuya candidatura se incorporó poco antes de la primera votación, había obtenido entonces dos votos a favor. Esta semana presentó su plan de trabajo ante los Estados miembros, al igual que Baki, cuya postulación por Ecuador fue oficializada recientemente.
El proceso aún no define al próximo secretario general
En los sondeos informales, los representantes pueden señalar que apoyan, no apoyan o no tienen opinión sobre cada candidatura. Los resultados no constituyen una elección definitiva y se comunican a los aspirantes mediante los representantes permanentes de los países que presentaron sus nominaciones.
Para que una candidatura avance, el Consejo de Seguridad debe recomendarla a la Asamblea General. El aspirante necesita al menos nueve votos favorables y no ser rechazado por ninguno de los cinco miembros permanentes con derecho de veto: Estados Unidos, China, Francia, Rusia y Reino Unido.
La embajadora de Dinamarca ante la ONU, Christina Lassen, informó que los resultados serían comunicados a los candidatos y señaló que el Consejo analiza cuándo realizará la próxima votación indicativa. El embajador de la República Democrática del Congo, Zenon Ngay Mukongo, advirtió que todavía es pronto para alcanzar un consenso.
Tradicionalmente, los aspirantes con menor respaldo pueden retirarse durante el proceso, aunque la decisión final dependerá de las negociaciones entre los miembros del Consejo y de la posterior votación de la Asamblea General.
