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Yemen anuncia ofensiva contra posiciones hutíes en Hodeida tras ataques en Marib y Hadramaut

El ejército de Yemen anunció el 9 de agosto de 2026 una operación militar contra posiciones, efectivos y capacidades de los rebeldes hutíes en varios puntos de las líneas de contacto de Hodeida, en respuesta a ataques atribuidos al grupo en las provincias de Marib y Hadramaut.

La ofensiva representa una nueva escalada en la guerra civil yemení, luego de un periodo de relativa calma en los frentes terrestres desde la tregua de 2022. El Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas manifestó su preocupación por el incremento de las tensiones y llamó a evitar acciones que puedan poner en riesgo los esfuerzos diplomáticos para alcanzar la paz.

El portavoz del ejército yemení, Majed al-Nazili, señaló que la operación tiene como objetivo atacar sitios y capacidades de los hutíes en múltiples frentes, además de reforzar la seguridad de las fuerzas gubernamentales.

Objetivo: centros de mando y fortificaciones

Horas después del anuncio inicial, la agencia oficial del gobierno yemení en Adén informó sobre una nueva operación al sur de la ciudad portuaria de Hodeida. Los objetivos incluyen centros de mando y control, fortificaciones y concentraciones de combatientes hutíes.

Hodeida es una zona estratégica del conflicto porque alberga uno de los principales puertos del país y se encuentra bajo control hutí. Los combates en sus alrededores pueden afectar las rutas de abastecimiento y la distribución de ayuda humanitaria para la población yemení.

Una escalada después de ataques en el este del país

Los ataques que provocaron la respuesta militar fueron atribuidos a los hutíes en las provincias de Marib y Hadramaut, territorios vinculados con las fuerzas del gobierno reconocido internacionalmente. La reciente reanudación de enfrentamientos ha incrementado el riesgo de que la confrontación se extienda a otros frentes.

El conflicto yemení enfrenta a los hutíes, un movimiento político y militar chiita que controla amplias zonas del noroeste del país, con las fuerzas gubernamentales respaldadas por una coalición encabezada por Arabia Saudita. La guerra comenzó a intensificarse desde la toma de Saná por los hutíes en 2014.

La ONU ha advertido que una nueva escalada militar puede complicar las gestiones para alcanzar un acuerdo político. Por ahora, las operaciones anunciadas concentran la atención en Hodeida y en las líneas de contacto donde se registraron los ataques recientes.