El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que cualquier país puede enfrentar consecuencias similares a las que padecen Gaza o Cuba si no se confronta el fascismo. Sus declaraciones ocurrieron durante las actividades políticas y sociales realizadas en La Habana entre el 6 y el 9 de agosto de 2026, en medio de la presión de Estados Unidos contra la isla.
La IV Asamblea Continental de ALBA-Movimientos reunió a delegados de organizaciones sociales y populares de América Latina y otras regiones. De manera paralela, el 24 Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros congregó a representantes de partidos de distintos países en el Palacio de Convenciones de la capital cubana.
Denuncias sobre el impacto de las sanciones
Durante los encuentros, dirigentes cubanos denunciaron que las sanciones secundarias y otras medidas de presión han afectado la operación de empresas, instituciones financieras, líneas aéreas, navieras y operadores turísticos vinculados con Cuba.
Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Partido Comunista de Cuba, sostuvo que esas medidas buscan provocar el colapso de la economía cubana. El gobierno de la isla vincula la crisis energética y las dificultades en sectores como salud, transporte y abastecimiento con el recrudecimiento de las restricciones estadounidenses.
Solidaridad internacional con Cuba
Los participantes de ALBA-Movimientos expresaron su respaldo al pueblo cubano y llevaron más de una tonelada de ayuda humanitaria, que incluyó medicamentos, material de curación, jeringas, alimentos y líquido para ultrasonido.
Además, China entregó el 7 de agosto un donativo de 5 mil paneles solares para contribuir a la atención de la crisis energética. Los equipos están destinados a viviendas rurales y a instalaciones como centros de salud, servicios de emergencia, círculos infantiles y sucursales bancarias.
Las organizaciones reunidas en La Habana acordaron mantener acciones de solidaridad con Cuba y fortalecer la coordinación de los movimientos sociales frente a las políticas que consideran intervencionistas y de presión económica.
