La tarde del 9 de mayo de 2026, un convoy integrado por cerca de 100 personas desplazadas desde el municipio de Tamazula, Durango, fue agredido a balazos cuando transitaba por el punto conocido como Las Trojas, en el municipio serrano de Guadalupe y Calvo, Chihuahua.
De acuerdo con el reporte oficial, los desplazados eran custodiados por elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua al momento del ataque. Tras el incidente, la Fiscalía General del Estado activó un operativo conjunto con el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional para reforzar la seguridad en la zona y buscar a los presuntos responsables.
Durante la agresión, una de las personas que era resguardada sufrió una lesión por esquirlas en una pierna; las autoridades señalaron que la herida fue leve y no requirió traslado hospitalario. Los agresores huyeron del lugar tras el enfrentamiento, según el reporte de seguridad.
La región ha registrado desplazamientos masivos en semanas previas: comunidades como Atascaderos, en Guadalupe y Calvo, enfrentaron salidas forzadas de familias durante febrero y marzo de 2026 por la escalada de violencia y amenazas de grupos delictivos.
Las autoridades informaron que mantendrán operativos de vigilancia en la sierra para garantizar la seguridad de las personas desplazadas y las comunidades afectadas, y que continúan las labores de búsqueda para dar con los agresores.

