El 22 de mayo de 2026, elementos de la Guardia Civil de Michoacán fueron atacados mientras cargaban combustible en una estación sobre el libramiento de Zamora, lo que derivó en un enfrentamiento que dejó a seis uniformados con lesiones —tres de ellas reportadas como graves— y a un civil que resultó herido durante el fuego cruzado.
Las autoridades estatales informaron que la agresión fue perpetrada por sujetos armados que viajaban en varios vehículos y que, tras el intercambio de disparos, se desplegó un operativo por aire y tierra con apoyo de fuerzas federales y de la Fiscalía General del estado para localizar a los responsables.
Fuentes oficiales y reportes de investigación vinculan el ataque con el Cártel Jalisco Nueva Generación y señalan a la célula que operaría en la región bajo el mando de Heraclio Guerrero Martínez, alias “Tío Lako”.
Versiones preliminares indican que varios de los agresores también resultaron lesionados y fueron auxiliados por sus compañeros, aunque no se han informado detenciones públicas ni un balance final de bajas entre los atacantes.
El hecho se enmarca en una escalada de violencia en la región limítrofe entre Michoacán y Jalisco, donde las autoridades han intensificado operativos tras recientes golpes a estructuras del crimen organizado.

