El bloqueo del Estrecho de Ormuz por el conflicto en el Golfo está reduciendo el flujo de insumos clave para la producción de fertilizantes y amenaza con un alza de precios de gran impacto en 2026.
Analistas estiman que los precios de fertilizantes podrían aumentar más de 30% en el año en curso, con subidas especialmente pronunciadas en insumos nitrogenados como la urea. Esta presión de precios llega en plena temporada de siembra en varios países, lo que puede traducirse en mayores costos para productores y en un riesgo adicional para la seguridad alimentaria global.
El cierre del paso marítimo ha interrumpido rutas de exportación y frenado envíos desde productores de la región del Golfo, que aportan una parte significativa del comercio mundial de urea y amoníaco. La escasez y la volatilidad en los mercados de fertilizantes ya se reflejan en aumentos de precio recientes que han variado según el producto y el mercado regional.
Las consecuencias previsibles incluyen mayor competencia por suministros entre países importadores, presión sobre los precios de los alimentos y un posible impacto en los rendimientos agrícolas si los productores reducen aplicación por motivos de costo. Entre las respuestas que se discuten están rutas alternativas de abastecimiento, medidas de apoyo a agricultores y esfuerzos multilaterales para asegurar envíos a países vulnerables.
La evolución del conflicto y la reapertura parcial o total del Estrecho de Ormuz determinarán en buena medida si estas alzas se moderan durante el segundo semestre o si persisten y agravan la inflación de alimentos.

