El 24 de mayo de 2026 miles de personas se manifestaron en Madrid para exigir soluciones ante el alza de los alquileres y las barreras de acceso a la vivienda. La protesta, convocada por colectivos de inquilinas y sindicatos, recorrió puntos centrales de la capital y concluyó con una concentración en la plaza de Cibeles.
Reclamo principal: los asistentes pidieron medidas urgentes para contener el encarecimiento del alquiler, frenar la especulación inmobiliaria y aumentar la oferta de vivienda accesible.
Según cifras oficiales comunicadas por la Delegación del Gobierno, la movilización congregó alrededor de 23,000 personas en Madrid. La convocatoria formó parte de una ola de protestas que se extendió a varias ciudades españolas a finales de mayo.
El malestar público llega en paralelo a datos del Observatorio de Emancipación que muestran un marcado deterioro en la capacidad de los jóvenes para independizarse: la tasa de emancipación se sitúa en 14.5% y la edad media para abandonar el hogar familiar alcanza los 30.2 años.
Organizaciones sociales y especialistas advierten que la combinación de salarios estancados, el encarecimiento de los alquileres y la limitada oferta de vivienda nueva está empujando la emancipación juvenil a sus niveles más bajos en décadas, con efectos en la desigualdad y la movilidad social.
Los convocantes anunciaron un calendario de acciones para las próximas semanas, con el objetivo de presionar a las administraciones a impulsar políticas de vivienda más ambiciosas y de largo plazo.

