Varios comercios ubicados en las inmediaciones del Ángel de la Independencia y Paseo de la Reforma afirmaron haber registrado bajas ventas y pérdidas económicas tras los festejos del 30 de junio de 2026 por el triunfo de la selección mexicana. Propietarios y encargados señalaron que, aun con grandes concentraciones de aficionados, el consumo real en restaurantes fue reducido y predominó la venta de bebidas, lo que no compensó el impacto en horas laborables.
Dueños de restaurantes y minisúpers denunciaron además conductas que afectaron sus operaciones: clientes que exigen usar baños sin consumir, personas que orinan en las fachadas y acumulación de basura en las entradas. Por estas razones, algunos negocios anunciaron que anticiparán su cierre en jornadas de partido para proteger a su personal y evitar sanciones relacionadas con la venta de alcohol en vía pública.
Vecinos y administradores de edificios comentaron que los festejos también complicaron la movilidad y la vida cotidiana en colonias cercanas como la Juárez y la Tabacalera, con vehículos en doble o triple fila y calles bloqueadas durante horas.
Las concentraciones en Reforma y el Ángel, que reunieron a decenas de miles de personas, motivaron operativos de seguridad y limpieza por parte de las autoridades, que llamaron a la afición a celebrar con responsabilidad. Ante la posibilidad de nuevos encuentros, comerciantes y residentes evalúan ajustes en horarios y medidas de protección.
El impacto económico y operativo de estos eventos abre el debate sobre cómo conciliar celebraciones masivas con la actividad comercial local y la convivencia ciudadana en zonas céntricas de la capital.

