El miércoles 13 de mayo de 2026 se escucharon más de una decena de disparos en el edificio del Senado de Filipinas, en Pasay City, durante un operativo en torno al senador Ronald “Bato” dela Rosa, quien enfrenta un mandato de arresto de la Corte Penal Internacional.
Testigos y periodistas que cubrieron el hecho relataron que militares y personal de seguridad ingresaron al inmueble mientras se producía el intercambio de disparos; el Senado fue puesto en bloqueo y la presidencia de la Cámara declaró que el recinto estaba bajo protección. Las autoridades nacionales anunciaron una investigación conjunta para esclarecer el origen de los disparos.
La orden de detención del Tribunal Penal Internacional contra dela Rosa, exjefe de la policía nacional y figura clave en la llamada “guerra contra las drogas” durante la administración de Rodrigo Duterte, fue conocida públicamente días antes y motivó la presencia de agentes en las inmediaciones del Senado.
Tras el incidente varios medios internacionales y agencias informaron que, en las primeras horas del 14 de mayo de 2026, el propio senador logró salir del complejo del Senado; las versiones sobre las circunstancias exactas de su salida son aún contradictorias y forman parte de las indagatorias en curso.
El gobierno y las fuerzas de seguridad han indicado que no autorizaron operaciones que justificaran el uso de fuego dentro del Senado y ordenaron indagar a fondo los hechos. La situación generó reacciones políticas y llamados a garantizar la seguridad y la legalidad en la ejecución de órdenes judiciales.

