Altos funcionarios de la administración de Estados Unidos mantuvieron conversaciones preliminares con ejecutivos de las principales empresas de inteligencia artificial sobre la opción de que el gobierno obtenga participaciones accionarias en esas compañías.
Las pláticas se registraron a inicios de junio de 2026 (4 de junio de 2026) y, según lo conocido hasta ahora, tendrían un carácter exploratorio: no existen acuerdos firmados ni porcentajes concretos definidos.
Directivos del sector habrían vuelto a plantear la idea en reuniones con autoridades, como parte de las discusiones sobre cómo distribuir de forma más amplia los beneficios económicos de la ola de inversiones en IA.
Al mismo tiempo, no todas las empresas estarían participando en estas conversaciones; algunos grupos y líderes del sector habrían declinado o mantenido distancia respecto a la propuesta.
El eventual envío de capital público a empresas privadas abre debates sobre gobernanza, competencia y protección de la propiedad intelectual, además de posibles efectos en los mercados y en la regulación del sector.
Por ahora, las conversaciones permanecen en una fase temprana y las autoridades continúan evaluando opciones y riesgos antes de tomar cualquier decisión de política pública.

