Al 7 de abril de 2026 se registraron múltiples decesos y otros afectados en Hermosillo tras la administración por vía intravenosa de llamados “sueros vitaminados” en una clínica privada; los recuentos oficiales y periodísticos sobre el número de fallecidos varían, con reportes que oscilan entre seis y ocho muertes y entre 10 y 11 personas vinculadas al episodio.
La relevancia del caso radica en el posible riesgo sanitario por la aplicación de soluciones parenterales y en la intervención simultánea de instancias sanitarias y judiciales: se investiga si una contaminación bacteriana o la preparación y administración de las soluciones estuvieron relacionadas con las muertes y los cuadros clínicos graves.
Como medidas inmediatas, el establecimiento relacionado fue clausurado y se aseguraron insumos, medicamentos y expedientes clínicos. Las muestras remitidas para análisis químico, toxicológico e histopatológico fueron enviadas al laboratorio de referencia nacional (CCAYAC) para determinar la composición de las sustancias y su relación con los daños observados.
La investigación penal fue integrada en diversas carpetas por la autoridad estatal competente; además, se giró una orden para la aprehensión del médico identificado públicamente con el nombre Jesús Maximiano “N” y se mantiene un operativo de búsqueda. Se activaron avisos de localización a nivel estatal y nacional, y se reportaron notificaciones a instancias internacionales en la búsqueda del presunto responsable.
En los casos analizados las historias clínicas y testimonios de familiares refieren un deterioro súbito en el estado de salud tras la administración de la solución intravenosa; informes médicos preliminares mencionan falla multiorgánica en varios pacientes, incluidos compromisos en cerebro, pulmones, riñón y hígado en quienes cursaron cuadros más severos.
Las autoridades sanitarias han dado prioridad a la verificación sanitario-epidemiológica y a la identificación de la causa precisa de las muertes: los resultados de los análisis del laboratorio nacional serán determinantes para confirmar si hubo contaminación bacteriana, error en la formulación o alguna otra causa asociada.
El expediente sigue abierto y las diligencias continúan; las próximas horas y los resultados laboratoriales marcarán el avance en la determinación de responsabilidades penales y sanitarias, así como las recomendaciones para prevenir riesgos similares en la administración de soluciones intravenosas fuera de protocolos clínicos estandarizados.

