La inflación general anual en México fue de 4.59% en marzo de 2026, según el reporte del Inegi; el INPC registró un aumento mensual de 0.86% respecto a febrero.
Los principales impulsos provinieron de productos agropecuarios y energéticos: entre los bienes que más contribuyeron al alza se cuentan las hortalizas, las frutas, el café y la carne de res, mientras que el huevo y el frijol registraron variaciones a la baja.
Este resultado coloca la inflación otra vez por encima del objetivo de Banco de México y marca un repunte respecto a la tasa anual de marzo de 2025.
El dato, difundido por medios de comunicación y por el propio Inegi, reaviva el debate sobre el ritmo de desinflación y la política monetaria en México en un contexto de presiones globales en alimentos y energéticos.

