El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó el 27 de mayo de 2026 que, desde enero, más de 10 millones de barriles de petróleo venezolano han sido entregados a territorio estadounidense.
Rubio aseguró que los recursos generados por esas ventas se depositan en una cuenta controlada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y que su manejo está auditado por la firma KPMG, por lo que “no se está robando”, dijo el funcionario.
Según la declaración, la cifra corresponde a envíos desde enero de 2026; Rubio hizo el anuncio en el marco de una reunión de gabinete en la Casa Blanca.
La afirmación se inscribe en la reconfiguración reciente de la relación energética entre Washington y Caracas y plantea preguntas sobre la supervisión de los fondos, el destino de los recursos y las implicaciones comerciales y diplomáticas de estos envíos.
Las autoridades y analistas deberán precisar en días siguientes datos concretos sobre volúmenes, contratos y compradores para que la cifra pueda ser contrastada con registros de importación y estadística de refinerías.

