El proceso de resolución de quejas laborales que Estados Unidos ha presentado contra instalaciones en México mediante el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del T‑MEC está registrando retrasos y plazos más largos que en años anteriores.
Según los balances más recientes, el número total de reclamos acumulados supera las cuatro decenas y varios expedientes permanecen pendientes desde el tercer trimestre de 2024. Las autoridades y especialistas atribuyen la demora a discrepancias entre los gobiernos, a revisiones más exhaustivas de cada caso y a la escalada de algunos asuntos hacia paneles de expertos.
El foco de las denuncias se ha concentrado en sectores con cadenas de suministro orientadas a la exportación, en particular la industria automotriz y de autopartes. En algunos casos ya se han solicitado paneles por desacuerdos sobre la respuesta inicial, mientras que otros se han resuelto mediante acuerdos o medidas de remediación.
Especialistas consultados señalan que la cercanía de la revisión del propio T‑MEC y la mayor complejidad de las reclamaciones han llevado a una postura más rigurosa en el análisis de las pruebas y propuestas de remedio. El resultado ha sido un alargamiento de los tiempos que originalmente buscaba acortar el mecanismo.
Las autoridades mexicanas y estadounidenses mantienen interlocución para resolver los asuntos pendientes; sin embargo, la nación continuará siendo monitoreada por posibles nuevas solicitudes y, en su caso, la posible conformación de más paneles de resolución.

