La presidenta anunció este lunes que la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana reforzarán la presencia de la Guardia Nacional en la región de Chilapa, Guerrero, para proteger a pobladores que han denunciado ataques y desplazamientos atribuidos al grupo criminal denominado Los Ardillos.
Se informó que las autoridades establecerán contacto con las comunidades desplazadas para evaluar la situación, ofrecer atención a las familias afectadas y coordinar acciones que permitan su retorno seguro a los lugares de origen.
Las agresiones reportadas incluyen enfrentamientos armados y, según denuncias de vecinos y organizaciones comunitarias, el uso de drones para arrojar explosivos y amedrentar a la población.
En la misma zona se registró el hallazgo de cuatro cuerpos sobre la carretera Chilapa–Tlapa; las autoridades locales y agrupaciones comunitarias mantienen investigaciones y seguimiento de los hechos.
Las cifras sobre el número de personas desplazadas varían: algunas estimaciones mencionan decenas o varias decenas de familias refugiadas, mientras que otras fuentes hablan de alrededor de mil personas afectadas. Estas diferencias muestran la dificultad para obtener un conteo preciso en medio de la emergencia.
La gobernadora de Guerrero afirmó que hay “presencia institucional” y diálogo con autoridades comunitarias para atender la crisis y coordinar con la Secretaría de la Defensa Nacional, la policía estatal y organismos de derechos humanos. Las autoridades federales y estatales dijeron que trabajan en acciones de protección y atención a las familias desplazadas.
Las organizaciones comunitarias y defensores de derechos humanos han exigido medidas efectivas para garantizar la seguridad y el acceso a asistencia humanitaria de las familias desplazadas. Las autoridades anunciaron que continuarán las labores de protección y evaluación para promover el retorno seguro de las personas afectadas.

